- Gonza! – dije felizmente –
- Que, que , que pasa – dijo aún dormido –
- Mi amor despierta
Al escuchar eso despertó enseguida.
- ¿Como me llamaste?
- Gonzalo ¿por?
- Aah! Entendí otra casa
- Jajá jajá! ¿mi amor?
- Sii, oye Consu mira, te dan de alta a las 12:00 y son las 10:30, ¿quieres ir a almorzar al centro de Londres?
Me dieron de alta justo a las 12:00, luego de eso fuimos a almorzar, me llevo a conocer la ciudad tal cual lo había prometido la noche anterior, conocí todos los lugares más famosos de Londres. Al llegar la noche nos volvimos a casa, el preparo una cena increíble, conversamos de todo, de vez en cuando solo nos mirábamos, ya pasada la medianoche nos fuimos a nuestros a cuatros, nos despedimos, al entrar a mi cuarto pensé “Siempre ah estado conmigo, nunca me ah faltado, me ah apoyado y dicho en lo que estoy mal, toda mi vida lo eh querido”.Pensé unos minutos y salí de mi cuarto en dirección hacia la de él, entre sin golpear, fue como si me estuviese esperando.
- Me di cuenta de algo – dije –
Me lancé a sus brazos y le di un largo y calido beso.
El no me esquivo, sabia que le gustaría, me tomo por la cintura y siguió tiernamente mi beso, luego de eso miro fijamente a mis ojos y me dijo
- Te amo, siempre lo eh echo, eras como mi amor en secreto, mil veces trate de decírtelo, pero siempre me interrumpías, pidiéndome nombres y mil explicaciones más…
- Pe…pe…pero, ¿porque simplemente no me lo dijiste?
Iba a responderme, pero no quise escuchar su respuesta, baje sus manos de mi cintura y le di un beso en el cuello, luego de eso me fui a “mi dormitorio”. Me puse mi pijama y me acosté, trate de dormir, pero no pude, sabía que si cerraba mis ojos recordaría una u otra escena de mi antigua relación con Joaquín, baje las escaleras y me dirigí hacia la cocina, me preparé un café, bien cargado, salí al patio y observe como era Londres de noche, la parte donde estaba ubicada la casa, era tranquila, no habían muchas luces, ¿ruido?, menos. Me dieron ganas de caminar, camine hacia adentrare a un bosque, hasta que oí mi nombre, al darme vuelta estoy casi segura de que vi a Joaquín, luego de eso volví a oír “Consuelo”, esta vez era Gonzalo. Me fui asustada corriendo lo más rápido posible, abrió sus brazos y me recibió tiernamente.
- Gonza – dije sollozando – estoy casi segura que vi al Joaquín.
- Osita tranquilízate, date un tiempo, estás recién dejando atrás ese pasado, veras que todo en una o dos semanas se borrara de tu mentecilla.
- Sí, Gonza pero yo quiero que se borre todo ahora ya!.
- CONSUELO BASTA! – dijo enojado –
- Gonza, - dije sorprendida –
- Consuelo ya basta por favor, si sigues recordando y recordando vivirás toda tu vida con esa culpa.
- ¿CULPA? – le dije sorprendida – yo no siento culpa ni pena por lo que hice con Joaquín.
En eso corrí hasta llegar a la casa, quería encontrar un lugar para estar tranquila, meditar, y reflexionar el porque había dicho eso el Gonzalo, en eso vi una escalera, no me importo hacia donde se dirigía, creo que iba hasta el techo, aunque lo dudé un momento me decidí a subir y tal cual lo pensé se dirigía al techo. Desde hay la noche se veía hermosa, creo que eran las 2 y algo de la madrugada cuando sonó mi telefono, tenía un montón de llamadas perdidas y una cantidad impresionante de mensajes, debo admitir que no quise contestar el telefono, pero al final pensé que era lo más justo para ella.
- Aló! - dije con la voz un tanto extraña.
- En que parte del mundo estás niña por Dios! – respondió caso gritando –
- Mamá! Deja de gritar por favor! – está vez grite yo –
- ¿Donde estás?
- En Londres.
- ¿Con quien estás? – siguió preguntando –
- Maaamá! Por favor estoy con Gonzalo.
- Te costaba mucho venir a…….
En eso le corté, no soportaba a mi madre de echo creo que la odiaba un poco, era insoportable, siempre me comparaba con mi hermana menor. En eso recordé la carta que me había entregado la Pame antes de venirme hasta acá, como andaba con el mismo poleron que llevaba cuando me la entrego, saque la carta y la abrí, lo que decía era solamente esto:
“Consuelo:
Si no te decía esto jamás me lo perdonaría
NO FUI LA ÚNICA”
Dejé caer mi cabeza sobre mis piernas y dije para mí “púdrete en el infierno tú y todas tus amantes”, pensé en hacer una locura, pero tan solo con pensarlo me arrepentí, no me dejaría llevar por el impulso, ahora que el estuviese muerto, en eso pensé para mi misma “ahora que estoy aquí, y como tengo un poco de dinero guardado, por fin podré sacar mi carrera”. Volví a escuchar mi nombre… era Gonzalo, no quise responderle, aún me sentía rara por como me había gritado era la primera vez que lo hacia, ni siquiera en el tiempo que lo conocía me había echo callar, y creo que el motivo por el que me había gritado no era el más indicado, a simple vista nos peleamos por alguien que ya estaba muerto, volví a escuchar mi nombre, me levante para verle la cara y lo último que escuche fue “NOO PISEES HAY”, desperté al día siguiente con el brazo derecho con yeso, y la pierna izquierda vendada.
- ¿Donde estoy?
- En el hospital, tontita.
- ¿Gonzaaa? …
- Shh, si soy yo – me interrumpió
- Que, ¿que me paso?
- Te resbalaste del techo, pisaste mal y caíste encima de tu brazo derecho, pero tranquila ya te van a dar de alta, el accidente no fue tan gra……
- Aaaaah! Mi cabeza, de nuevo. Me duele – grite tomando mi cabeza –
- Co, co, Consuu!, NURSE!
Me volvieron a conectar esos cables en la cabeza, pero esta vez no me desmaye, escuche todo lo que el doctor decía, pero la verdad esque no entendí mucho, tendía a marearme cuando me daban esas puntadas en la cabeza “a tumor” (tiene un tumor) entendí perfectamente el inglés del doctor, luego sentí algo tibio sobre mi débil mano, abrí lo ojos y vi los del Gonzalo llenos de lágrimas, “has a solution, operate”( tiene una solución, operarla) volví a escuchar. Sentí que apretaban mi mano, me dolía, quise gritar, pero no salían palabras de mi boca, comencé a desesperarme, trate de sentarme en la cama, y con mis manos le señalaba mi garganta a Gonzalo, oía como el doctor le decía al Gonzalo que eso era normal en una persona que tenía tumores, que hasta podía nublársele la vista, en eso tape mis oídos para no seguir oyendo al doctor y traté de gritar.
- Nooo!
El grito se oyó en todo el piso, el Gonza y el doctor dieron un salto, se asustaron.
- You may lose sight forever... if I operate? ( -Puedo perder la vista para siempre… si no me opero? – pregunte, tratando de tranquilizarme -
- Yes – respondió el doctor –
- ¿and how the operation goes? (¿y cuanto sale esa operación?) – preguntó el Gonzalo.
- Price may vary. ( el precio puede variar)
- ¿And operators, when serious? (¿y de operarla, cuando seria?) – siguió preguntando –
Mire al Gonzalo con cara extrañada, no quería operarme, aunque sabía que si no lo hacía, simplemente podría morir, pero esque les tenía miedo a las operaciones, ya me habían operado 2 o 3 veces, la primera vez que me operé tenía como 7 años, y estuve en coma como 3 meses, porque algo salio mal, aparte de eso en las últimas 2 operaciones que tuve la anestesia no había funcionado mucho en mi.
- ¿could operate as soon as...? (¿podría operarla lo antes…?) – pregunto el Gonzalo –
- No, I do not operate (no me quiero operar)– dije gritando –
- But woman, you might want die?(¿pero mujer, quieres morir acaso?– dijo el doctor-
- No, but not so much bad luck I have esque in operations, is in a coma after 3 months (No, tampoco pero esque tengo tanta mala suerte en las operaciones, una vez quede en coma 3 meses.)
En eso me quede pensativa un momento, porque tenía tanta lama suerte, porque todo lo malo me pasaba ami, tuve un novio un tanto violento conmigo, a los 7 años estuve en coma, me vengo a Londres y mi primera noche la paso en un hospital, porque tengo un tumor que simplemente me puede matar, luego me caigo de un segundo piso y me fracturo el brazo, no, si simplemente yo estoy llena de mala suerte, porque no puedo tener alguien que de verdad me quiera tal cual soy, con mis virtudes y defectos. Al pensar en eso me dio un ataque de risa y escuche:
- Consu, ¿que te pasa? - dijo riendo el Gonzalo –
- No, nada – dije también riendo –
- A, bueno, entonces ¿nos vamos a casa?
- Si. Si claro.
Nos fuimos en su auto, luego a casa cuando llegamos me fui a mi cuarto, a cambiarme ropa, Gonzalo me ayudo a subir la escalera, porque aún me dolía un poco la pierna. Iba a cambiarme ropa cuando…
- ¿Consu?
- ¿Si?
- ¿Puedo pasar?
- Si, claro entra.
- Tengo algo que decirte, lo de ayer, Emmm bueno…
- ¿Lo del beso?, no te preocupes será mejor que lo olvides, ni yo se porque te lo di, creo que fue una manera de darte las gracias por…
Y me beso… no me dejo terminar de hablar, cuando sentí sus labios sobres los míos.
- Gonza, por favor suéltame.
- Consu, ¿que te pasa?, creí que te…
- ¿Que me gustabas?
- Sss… Sí – dijo un poco tímido –
- Gonza, tu no… tu no
- Pero todo lo que me dijiste ayer
- Gonza, yo no te dije nada, fuiste tu el que se declaro…
- O sea, ¿que nunca sentiste nada por mí?.
- Gonzalo no me malinterpretes, yo te amo, eres como un hermano…
- Nooo! – grito - , porque como hermano, siempre como hermano, Consu YO TE AMO, por favor.
- Gonza, no quiero perder tu amistad, por un entupido romance.
- POR MI AMISTAD, vas a perder al único hombre que te va a amar con su vida, vas a perder al único hombre que te va a entender, cuando andes insoportable, cuando ni TÚ te soportes.
- Gonza, por favor no lo tomes a mal…
Y se fue… le dio un portazo a la puerta y se fue, abrí rápidamente y trate de seguirlo, pero mi pierna me jugó en contra, fui a la ventana y grite “GONZALOO”, pero se iba, no me escucho, se iba en su Chevrolet Corvette, mire mi reloj y eran las 16:30, esperé a que volviera antes de las 00:00, me desvelé esperándolo, no llegó. Como las 3 y algo sonó mi telefono.
martes, marzo 31, 2009
lunes, marzo 30, 2009
Gritos de Dolor (La llegada a Londres)
el Gonzalo me despertó de mi pesadilla.
- Consuelo estabas llorando – me dijo - ¿Qué estabas soñando?
- Lo mire y le dije, con Joaquín…
Solo me abrazo, luego me dijo – tranquila, ya todo paso - , yo también lo abrasé.
- Gonzalo…?
- ¿Que?
- ¿Qué hora es? – le dije riendo –
- Cariño, lo que menos importa es la hora.
- Gonzalo…?
- ¿Que pasa Consu?
- Tengo miedo… cada vez que cierro mis ojos, veo una u otra escena de mi relación con Joaquín.
- Tranquila, relájate, nada te va a pasar.
- No quiero volver a pensar en él, quiero que se quede en el pasado
- Solo relájate, no pienses en él… piensa en las mil cosas que aremos juntos en Londres.
Se iba a poner sus audífonos, cuando lo quede mirando, observe todos sus movimientos, cada uno de sus cambios en los 15 años que lo conozco, recordé uno a uno los momentos que habíamos pasado juntos, buenos, malos, todas las peleas que tuvimos en plena adolescencia, a pesar de las peleas nunca oí que me dijera “Te Odio”, nunca!, siempre me decía cosas buenas, él deseaba lo mejor para mi , yo lo amaba era como un hermano mayor para mí en eso le hice una pregunta.
- Gonzalo…?
- ¿Que pasa ahora Consu? – dijo riendo -
- ¿Tú me quieres?
- Como me preguntas eso Consu…
- Nunca te lo eh preguntado – le interrumpí -
- No, sí no es eso, lo que pasa esque después de todo lo que ha pasado, es obvia mi respuesta, Claro que te …
- Te Amo – le volví a interrumpir –
En eso me di vuelta, me puse mis audífonos y empecé a leer un libro de ciencia ficción, sentí que Gonzalo no se movía, me voltee y estaba hay, inmóvil, ni siquiera parpadeaba, la saqué la lengua y me largue a reír, me voltee nuevamente, recuerdo que nunca le había dicho Te Amo, siempre era un Te Quiero u otras palabras de cariño, nunca Te Amo, seguí leyendo y en eso escucho un
- ¿Desea servirse algo señorita?
- Perdón, ¿Qué dijo? – respondí –
- ¿Desea servirse algo?
- Sí, por favor, un café bien cargado, si es posible
- ¿Algo para comer?
- ¿Que tienen?
- Pie de Limón,Torta,etc
- Una torta por favor, un café y una torta.
- Enseguida se lo traigo.
Se demoró menos de 5 minutos, y ya estaba de vuelta con mi café y mi torta, está la devoré estaba muerta de hambre, él café lo fui tomando poco a poco. Sentí que alguien me tomaba la mano por detrás, era Gonzalo, cuando me tomaba la mano él , me daba seguridad, con ningún hombre me sentía más segura que con él, me di vuelta para mirar sus hermosos ojos, es eso me iba a decir algo pero lo hice callar, puse mi mano sobre su boca y le di un tierno beso en la mejilla, luego le dije
- Gracias por todo, eres el mejor J.
“LA LLEGADA A LONDRES”
- Pónganse sus cinturones estamos por aterrizar – fue lo primero que escuche, luego de horas de dormir - .
- ¿Gonza, Gonza?, ¿Gonzalo donde estás?
- Consu, aquí estoy.
- Gonza, que tenía el café – le pregunte entre seria y risueña –
- Un tranquilizante – dijo muy naturalmente –
- ¿Cuanto dormí?
- Uuuf! – rió –, lo que me dijes…
- Señoras y Señores hemos llegado a Londres, por favor desciendan de a poco, que tengan una bonita estadía en está Ciudad.
Gonzalo bajo primero, luego baje yo, estaba esperándome con las maletas y un taxi, lo mire y sonreí, comenzaría a vivir nuevamente, seria otra persona, haría todo lo que Joaquín no me dejo hacer, me subí al taxi junto con Gonzalo, este le dio la dirección de la casa y el taxi arranco. No hablamos en todo el camino, hasta que Gonzalo dijo “Pare es aquí” (obviamente en inglés), la casa era hermosa, de 2 pisos, con un jardín enorme, me costaba creer que desde ese día en adelante viviría hay con Gonzalo, bajó las maletas, el taxi se fue y entramos a la casa me mostró toda la “mansión” como prefería llamarla yo, hasta que llegó al cuarto de sus papás, entró mis maletas y dijo - Aquí vas a dormir tú y punto – no me dio tiempo de responderle, él se fue al cuarto de al lado , que en realidad era el suyo.
- ¿Gonza…?
- Dime Consu
- ¿Podemos ir a conocer la Cuidad?
- Claro Osita – respondió –
- Deja cambiarme ropa, tú debieras hacer lo mismo, en la misma habitación hay un baño, por si quieres ducharte.
- Sí, claro, gracias
Me recosté en la cama y trate de borrar todos los recuerdos que tenía de Joaquín, estaba sentándome sen la cama cuando di un grito
–AAAAAH! -, y caí en el piso, el Gonza fue a verme enseguida
- ¿Qué te paso? – dijo exaltado –
- Mi cabeza, me duele, mucho – trate de responderle –
Me tomo en brazos, bajo las escaleras, y me llevo a su auto.
- ¿Donde vamos?
- Al doctor obviamente, sabes que esos dolores son peligrosos
- No, Gonza, no te preocupes de verdad
- ¿C O N S U E L O? vamos y vamos al doctor.
- Mmm, OK
Llegamos en eso de unos 20 minutos, en el trayecto me dieron más de 5 puntadas en la cabeza, llegue mas débil de cómo estaba a la clínica, me atendieron en cuestión, Gonzalo le explico todo al Doctor, él conecto unos cable a mi cabeza, observó una pantalla que había cerca y de hay no recuerdo más.
Desperté en una sala completamente vacía, había blanco por todas partes, lo primero que pensé fue ¿”Estoy Muerta”?
- No! – me dijo una voz muy familiar, te desmayaste.
- ¿Gonzalo?
- Si!
- ¿Que hora es?
- Las 20:30 ¿por?
- ¿Aún podemos ir a conocer la Ciudad?
- Linda, me temo que no, mañana te dan de alta
- Qué lástima – le dije con voz apagada –
Tome su mano y me volví a dormir. Al otro día desperté mareada, pero al menos esos dolores de cabeza ya no estaban, lo primero que mire fue si Gonzalo aún estaba conmigo, y era así aún tenia mi débil mano con la suya.
- Consuelo estabas llorando – me dijo - ¿Qué estabas soñando?
- Lo mire y le dije, con Joaquín…
Solo me abrazo, luego me dijo – tranquila, ya todo paso - , yo también lo abrasé.
- Gonzalo…?
- ¿Que?
- ¿Qué hora es? – le dije riendo –
- Cariño, lo que menos importa es la hora.
- Gonzalo…?
- ¿Que pasa Consu?
- Tengo miedo… cada vez que cierro mis ojos, veo una u otra escena de mi relación con Joaquín.
- Tranquila, relájate, nada te va a pasar.
- No quiero volver a pensar en él, quiero que se quede en el pasado
- Solo relájate, no pienses en él… piensa en las mil cosas que aremos juntos en Londres.
Se iba a poner sus audífonos, cuando lo quede mirando, observe todos sus movimientos, cada uno de sus cambios en los 15 años que lo conozco, recordé uno a uno los momentos que habíamos pasado juntos, buenos, malos, todas las peleas que tuvimos en plena adolescencia, a pesar de las peleas nunca oí que me dijera “Te Odio”, nunca!, siempre me decía cosas buenas, él deseaba lo mejor para mi , yo lo amaba era como un hermano mayor para mí en eso le hice una pregunta.
- Gonzalo…?
- ¿Que pasa ahora Consu? – dijo riendo -
- ¿Tú me quieres?
- Como me preguntas eso Consu…
- Nunca te lo eh preguntado – le interrumpí -
- No, sí no es eso, lo que pasa esque después de todo lo que ha pasado, es obvia mi respuesta, Claro que te …
- Te Amo – le volví a interrumpir –
En eso me di vuelta, me puse mis audífonos y empecé a leer un libro de ciencia ficción, sentí que Gonzalo no se movía, me voltee y estaba hay, inmóvil, ni siquiera parpadeaba, la saqué la lengua y me largue a reír, me voltee nuevamente, recuerdo que nunca le había dicho Te Amo, siempre era un Te Quiero u otras palabras de cariño, nunca Te Amo, seguí leyendo y en eso escucho un
- ¿Desea servirse algo señorita?
- Perdón, ¿Qué dijo? – respondí –
- ¿Desea servirse algo?
- Sí, por favor, un café bien cargado, si es posible
- ¿Algo para comer?
- ¿Que tienen?
- Pie de Limón,Torta,etc
- Una torta por favor, un café y una torta.
- Enseguida se lo traigo.
Se demoró menos de 5 minutos, y ya estaba de vuelta con mi café y mi torta, está la devoré estaba muerta de hambre, él café lo fui tomando poco a poco. Sentí que alguien me tomaba la mano por detrás, era Gonzalo, cuando me tomaba la mano él , me daba seguridad, con ningún hombre me sentía más segura que con él, me di vuelta para mirar sus hermosos ojos, es eso me iba a decir algo pero lo hice callar, puse mi mano sobre su boca y le di un tierno beso en la mejilla, luego le dije
- Gracias por todo, eres el mejor J.
“LA LLEGADA A LONDRES”
- Pónganse sus cinturones estamos por aterrizar – fue lo primero que escuche, luego de horas de dormir - .
- ¿Gonza, Gonza?, ¿Gonzalo donde estás?
- Consu, aquí estoy.
- Gonza, que tenía el café – le pregunte entre seria y risueña –
- Un tranquilizante – dijo muy naturalmente –
- ¿Cuanto dormí?
- Uuuf! – rió –, lo que me dijes…
- Señoras y Señores hemos llegado a Londres, por favor desciendan de a poco, que tengan una bonita estadía en está Ciudad.
Gonzalo bajo primero, luego baje yo, estaba esperándome con las maletas y un taxi, lo mire y sonreí, comenzaría a vivir nuevamente, seria otra persona, haría todo lo que Joaquín no me dejo hacer, me subí al taxi junto con Gonzalo, este le dio la dirección de la casa y el taxi arranco. No hablamos en todo el camino, hasta que Gonzalo dijo “Pare es aquí” (obviamente en inglés), la casa era hermosa, de 2 pisos, con un jardín enorme, me costaba creer que desde ese día en adelante viviría hay con Gonzalo, bajó las maletas, el taxi se fue y entramos a la casa me mostró toda la “mansión” como prefería llamarla yo, hasta que llegó al cuarto de sus papás, entró mis maletas y dijo - Aquí vas a dormir tú y punto – no me dio tiempo de responderle, él se fue al cuarto de al lado , que en realidad era el suyo.
- ¿Gonza…?
- Dime Consu
- ¿Podemos ir a conocer la Cuidad?
- Claro Osita – respondió –
- Deja cambiarme ropa, tú debieras hacer lo mismo, en la misma habitación hay un baño, por si quieres ducharte.
- Sí, claro, gracias
Me recosté en la cama y trate de borrar todos los recuerdos que tenía de Joaquín, estaba sentándome sen la cama cuando di un grito
–AAAAAH! -, y caí en el piso, el Gonza fue a verme enseguida
- ¿Qué te paso? – dijo exaltado –
- Mi cabeza, me duele, mucho – trate de responderle –
Me tomo en brazos, bajo las escaleras, y me llevo a su auto.
- ¿Donde vamos?
- Al doctor obviamente, sabes que esos dolores son peligrosos
- No, Gonza, no te preocupes de verdad
- ¿C O N S U E L O? vamos y vamos al doctor.
- Mmm, OK
Llegamos en eso de unos 20 minutos, en el trayecto me dieron más de 5 puntadas en la cabeza, llegue mas débil de cómo estaba a la clínica, me atendieron en cuestión, Gonzalo le explico todo al Doctor, él conecto unos cable a mi cabeza, observó una pantalla que había cerca y de hay no recuerdo más.
Desperté en una sala completamente vacía, había blanco por todas partes, lo primero que pensé fue ¿”Estoy Muerta”?
- No! – me dijo una voz muy familiar, te desmayaste.
- ¿Gonzalo?
- Si!
- ¿Que hora es?
- Las 20:30 ¿por?
- ¿Aún podemos ir a conocer la Ciudad?
- Linda, me temo que no, mañana te dan de alta
- Qué lástima – le dije con voz apagada –
Tome su mano y me volví a dormir. Al otro día desperté mareada, pero al menos esos dolores de cabeza ya no estaban, lo primero que mire fue si Gonzalo aún estaba conmigo, y era así aún tenia mi débil mano con la suya.
domingo, marzo 29, 2009
Gritos de Dolor (La primera vez que me golpeó)
Al cerrar los ojos vi a Joaquín ebrio entrando a la casa, yo estaba en el living con el Gonzalo y la Pamela, estábamos jugando cartas, abrió la puerta de golpe y empezó a gritarme. El Gonza se paro a decirle que por favor no me gritara, y Joaquín le respondió
- Está es mi casa, mi mujer, y mis reglas
- Está bien pero Joaquín no te enojes – le respondió la Pame –
- Se van todos de mi casa, y tú Consuelo vete a la pieza no quiero ver a ninguno de uds. Dos en mi casa desde hoy en adelante – grito Joaquín –
Me pare para irlos a dejar a la puerta y Joaquín me dijo
- Deja que se vallan solos, saben donde queda la puerta, tu vete a la pieza te dije.
Me despedí desde el sillón y me fui a la pieza, lo primero que hice al entrar fue ver la hora, eran las 2:30, supuse que la madrugada sería larga.
Joaquín espero que se fueran, y se fue a la pieza, yo estaba hay sentada a los pies de la cama.
- Joaquín, no tienes porque ser tan violento con mis amigos, bastaba tan solo con pedirles que se fueran y ya.
- Y…Yo…Yo se lo que hago en mi casa, aquí mando yo ¿escuchaste? – me respondió –
Luego de eso trato de besarme pero lo esquivé, estaba pasado a trago, él se enfureció y comenzó nuevamente a gritarme cosas como ¿“Que te has creído”?, ¿”tus amigos te metieron cosas en la cabeza”?, ¿”te estás acostando con alguien más”?
- Basta!, No Joaquín, no es eso! Estoy aburrida en esta casa, no puedo salir, no puedo estudiar, ¿Qué te paso?, tú no eras así, no eras celoso, ¿te doy motivos para eso?, Joaquín NO SALGO DE ESTAS CUATRO PAREDES, POR FAVOR! – le grite -
Y hay me empujó de la cama, caí de espaldas y me golpee la cabeza, grite ¡Joaquín! Y me largue a llorar, me paré como pude lo miré con odio y le di una cachetada, o al menos eso intente, pues tomo mi mano y la retuvo, él con su otra mano me pego un combo en la cara, me volvió a botar, pero está vez me quede hay, tirada en el piso, llorando, recordando una y otra vez que está era la primera vez que Joaquín me golpeaba. Se acostó en la cama y se durmió, yo me levante del piso y me fui a acostar en el sillón, no podría dormir en la misma cama que Joaquín.
Al otro día desperté medió mareada por el golpe e la noche anterior, mo moví para ver la hora y se cayó una carta, eran las 11:15 y la carta era de Joaquín decía “te paso a buscar a las 22:00, ponte tu mejor vestido”.
Me paré del sillón para irme a servir un café y me desmaye. Al despertar estaba el Gonzalo y la Pame al lado mió.
- ¿Gonza, Pame? ¿Qué hacen aquí? – les pregunte –
- Consu, shh!, tranquila, te desmayaste – respondieron a coro –
- Aaah!, ¿Cuándo? ¿Que hora es?
- Consu, son las 15:25, te vine a ver como las 13:30 y estabas botada en el piso, así que llame a la pame para que viniera a verte – dijo en gonza –
- Si, tengo que haberme desmayado, esque esta mañana desperté mareada.
Trate de pararme y el Gonzalo grito “Consuelooo”
- ¿Gonza que te…
- Consu tu cara!!! – me interrumpió la pame –
Fui como pude al baño a verme la cara, tenía un moretón cerca de la boca en el lado derecho de la cara, trate de tocarlo pero me dolía mucho, cerré la puerta con llave y me puse a llorar. No podía sacar de mi mente la imagen de Joaquín pegándome, miraba el moretón en mi cara y más me acordaba, en esos momentos me hubiese gustado estar muerta, no podría salir a la calle con esa cara, para que todos me mirasen con lástima por mi, en eso tocaron a la puerta del baño
- Consu ábreme por favor.
- No Gonzalo, por favor déjenme sola, váyanse – respondí –
- Consuelo Por favor ya, déjame entrar! – volvió a insistir –
- Gonzalo me da vergüenza mi cara, por favor andante
- Voy a echar la puerta abajo si no me abres Consuelo – dijo riendo –
En eso le abrí, necesitaba desahogarme con alguien, y la Pamela últimamente estaba muy distante conmigo, y en eso entró el Gonzalo al baño, lo vi, y comencé a llorar nuevamente, a él se le llenaron los ojos de lágrimas, creo que esa fue la primera vez que vi llorar al Gonza, me miro con pena y rabia y me pregunto si el moretón era de Joaquín, lo mire y le dije con la cabeza gacha que sí, que luego de que se habían ido habíamos comenzado a pelear , me hizo callar y me abrazo, fue un abrazo cálido, como queriendo decir “Tranquila ,yo te amo y siempre estaré contigo”, me dio un beso en la mejilla y salió del baño, me dijo “ Te espero en el living”, me lave la cara entré a la pieza y vi todo desordenado , me cambie ropa y me fue al living, que por cierto estaba solo, porque la Pame se había tenido que ir. El Gonzalo estaba hay, sentado con esa cara de niño, me dedicó una sonrisa, y yo le devolví otra me dijo “Siéntate” le hice caso, me tomo la mano y empezó a conversarme
- ¿Por qué dejaste que te pegara?
- Gonza, traté de esquivarlo, no le quise dar un beso y me boto de la cama, luego quise darle una cachetada y fue en ese momento cuando me golpeo en la cara, quede hay en el piso, botada, luego me levante como pude, porque me pegue en la cabeza y quede …
- Consu! Tienes que ir al médico, tu sabes que tienes problemas si te pegas en la cabeza, por eso te desmayaste en la mañana – me interrumpió –
- Gonza! No puedo salir, entiendo, estoy presa en esta casa
- Consuelo Nicole!, por favor tienes que terminar con él, no puedes dejar que te trate así, no te deja estudiar, no puedes salir, te grita y más encima te golpea. NO PORFAVOR!, amiga hazte escuchar - tomo mi mano y siguió – búscate a alguien que te ame, que te respete, que te quiera tal cual eres, alguien que desee pasar su vida con tigo alguien como …
- Gonza por favor esas personas ya no existen.
- Consu no digas eso! Hay personas que darían su vida por ti y tu ni siquiera sabes que existen.
- Por favor dame el nombre de uno de “TODAS” las personas que según tu me aman!
- Eeem bueno…
- Lo supuse – dije decepcionada –
En eso el Gonzalo me abrazó y la puerta de la casa se abre. Era Joaquín, venia lleno de moretones y con la camisa rota, aparte de eso venia furioso al verme abrazada con Gonzalo se puso a gritar
- SAL DE MI CASA
Gonzalo se paro y lo miro de pies a cabeza, como mirándolo en menos
- ¿Qué clase de cobarde le pega a una mujer?
No lo dejó responder y le pegó un puñete en la mandíbula, Joaquín perdió el equilibrio y cayó al piso, yo estaba aterrada escuchando, no podía mirar, siguieron peleando un buen rato, luego sentí que me tomaban de la mano, abrí los ojos y era Gonzalo, subimos a su auto y nos fuimos a su casa.
- Gonzalo, ¿donde vamos? – le pregunte mirándolo a la cara –
- A mi casa por supuesto, no puedo dejar que duermas con ese infeliz.
- Una pregunta ¿tienes algo que ver con que Joaquín llegara así a la casa?
Me miro con una sonrisa picara
- Sí – me dijo - , tu querias que me quedara con los brazos cruzados después de lo que te hizo?
En eso llegamos a su casa, vivía en el 10º piso de un edificio, subimos y llegamos a su departamento. Al entrar me dijo ¿Quieres un café? , y se fue a la cocina, nos quedamos conversando hasta como las 00:00 y en eso me dice.
- Consu acuéstate tú en la cama, yo duerme en el sillón
- No, por favor , Gonza es tu casa, duerme tu en TÚ cama
- Jajá jajá! Si tienes razón es mi casa y tú eres mi invitada, por lo mismo acuéstate tú en la cama.
Me llevo a su pieza y me paso su pijama “acuéstate”, me dijo y se fue estaba cambiándome ropa, cuando de repente volvió a entrar “Permisss….” Alcanzo a decir, cuando me di vuelta tenía los ojos tapados.
-¿Te pusiste la polera? – dijo aún con los ojos tapados –
- Si! Ya destápate los ojos – dije riendo –
- Ya listo, perdón consu, esque vengo a buscar algo con que dormir.
Me acosté a dormir, y mi mente estuvo toda la noche en blanco, al otro día me despertó Gonzalo
- Consu! Despierta!
- Aaaah? ¿Qué paso?
- Estabas gritando, ¿Qué te paso?
- Nada Gonzalo seguramente estaba soñando, tranquilízate – le dije –
Hay está la ducha date una ducha yo te espero en el “living” y salio del cuarto, me di un baño, me lave el pelo y me puse ropa, aún tenía el moretón en la cara. Al salir del baño, escuche unos cuantos gritos en el “living”, y me asusté, no quise salir del cuarto, pero no fue necesario, la puerta se abrió y era Joaquín, me aterre, estaba borracho, me moví para ver al Gonzalo y estaba tirado en el piso con el labio sangrando, quise ir a ayudarlo pero el maldito de Joaquín me retuvo, no quise llorar, pero me estaba haciendo daño en el brazo, en eso , me volvió a golpear.
- Está es mi casa, mi mujer, y mis reglas
- Está bien pero Joaquín no te enojes – le respondió la Pame –
- Se van todos de mi casa, y tú Consuelo vete a la pieza no quiero ver a ninguno de uds. Dos en mi casa desde hoy en adelante – grito Joaquín –
Me pare para irlos a dejar a la puerta y Joaquín me dijo
- Deja que se vallan solos, saben donde queda la puerta, tu vete a la pieza te dije.
Me despedí desde el sillón y me fui a la pieza, lo primero que hice al entrar fue ver la hora, eran las 2:30, supuse que la madrugada sería larga.
Joaquín espero que se fueran, y se fue a la pieza, yo estaba hay sentada a los pies de la cama.
- Joaquín, no tienes porque ser tan violento con mis amigos, bastaba tan solo con pedirles que se fueran y ya.
- Y…Yo…Yo se lo que hago en mi casa, aquí mando yo ¿escuchaste? – me respondió –
Luego de eso trato de besarme pero lo esquivé, estaba pasado a trago, él se enfureció y comenzó nuevamente a gritarme cosas como ¿“Que te has creído”?, ¿”tus amigos te metieron cosas en la cabeza”?, ¿”te estás acostando con alguien más”?
- Basta!, No Joaquín, no es eso! Estoy aburrida en esta casa, no puedo salir, no puedo estudiar, ¿Qué te paso?, tú no eras así, no eras celoso, ¿te doy motivos para eso?, Joaquín NO SALGO DE ESTAS CUATRO PAREDES, POR FAVOR! – le grite -
Y hay me empujó de la cama, caí de espaldas y me golpee la cabeza, grite ¡Joaquín! Y me largue a llorar, me paré como pude lo miré con odio y le di una cachetada, o al menos eso intente, pues tomo mi mano y la retuvo, él con su otra mano me pego un combo en la cara, me volvió a botar, pero está vez me quede hay, tirada en el piso, llorando, recordando una y otra vez que está era la primera vez que Joaquín me golpeaba. Se acostó en la cama y se durmió, yo me levante del piso y me fui a acostar en el sillón, no podría dormir en la misma cama que Joaquín.
Al otro día desperté medió mareada por el golpe e la noche anterior, mo moví para ver la hora y se cayó una carta, eran las 11:15 y la carta era de Joaquín decía “te paso a buscar a las 22:00, ponte tu mejor vestido”.
Me paré del sillón para irme a servir un café y me desmaye. Al despertar estaba el Gonzalo y la Pame al lado mió.
- ¿Gonza, Pame? ¿Qué hacen aquí? – les pregunte –
- Consu, shh!, tranquila, te desmayaste – respondieron a coro –
- Aaah!, ¿Cuándo? ¿Que hora es?
- Consu, son las 15:25, te vine a ver como las 13:30 y estabas botada en el piso, así que llame a la pame para que viniera a verte – dijo en gonza –
- Si, tengo que haberme desmayado, esque esta mañana desperté mareada.
Trate de pararme y el Gonzalo grito “Consuelooo”
- ¿Gonza que te…
- Consu tu cara!!! – me interrumpió la pame –
Fui como pude al baño a verme la cara, tenía un moretón cerca de la boca en el lado derecho de la cara, trate de tocarlo pero me dolía mucho, cerré la puerta con llave y me puse a llorar. No podía sacar de mi mente la imagen de Joaquín pegándome, miraba el moretón en mi cara y más me acordaba, en esos momentos me hubiese gustado estar muerta, no podría salir a la calle con esa cara, para que todos me mirasen con lástima por mi, en eso tocaron a la puerta del baño
- Consu ábreme por favor.
- No Gonzalo, por favor déjenme sola, váyanse – respondí –
- Consuelo Por favor ya, déjame entrar! – volvió a insistir –
- Gonzalo me da vergüenza mi cara, por favor andante
- Voy a echar la puerta abajo si no me abres Consuelo – dijo riendo –
En eso le abrí, necesitaba desahogarme con alguien, y la Pamela últimamente estaba muy distante conmigo, y en eso entró el Gonzalo al baño, lo vi, y comencé a llorar nuevamente, a él se le llenaron los ojos de lágrimas, creo que esa fue la primera vez que vi llorar al Gonza, me miro con pena y rabia y me pregunto si el moretón era de Joaquín, lo mire y le dije con la cabeza gacha que sí, que luego de que se habían ido habíamos comenzado a pelear , me hizo callar y me abrazo, fue un abrazo cálido, como queriendo decir “Tranquila ,yo te amo y siempre estaré contigo”, me dio un beso en la mejilla y salió del baño, me dijo “ Te espero en el living”, me lave la cara entré a la pieza y vi todo desordenado , me cambie ropa y me fue al living, que por cierto estaba solo, porque la Pame se había tenido que ir. El Gonzalo estaba hay, sentado con esa cara de niño, me dedicó una sonrisa, y yo le devolví otra me dijo “Siéntate” le hice caso, me tomo la mano y empezó a conversarme
- ¿Por qué dejaste que te pegara?
- Gonza, traté de esquivarlo, no le quise dar un beso y me boto de la cama, luego quise darle una cachetada y fue en ese momento cuando me golpeo en la cara, quede hay en el piso, botada, luego me levante como pude, porque me pegue en la cabeza y quede …
- Consu! Tienes que ir al médico, tu sabes que tienes problemas si te pegas en la cabeza, por eso te desmayaste en la mañana – me interrumpió –
- Gonza! No puedo salir, entiendo, estoy presa en esta casa
- Consuelo Nicole!, por favor tienes que terminar con él, no puedes dejar que te trate así, no te deja estudiar, no puedes salir, te grita y más encima te golpea. NO PORFAVOR!, amiga hazte escuchar - tomo mi mano y siguió – búscate a alguien que te ame, que te respete, que te quiera tal cual eres, alguien que desee pasar su vida con tigo alguien como …
- Gonza por favor esas personas ya no existen.
- Consu no digas eso! Hay personas que darían su vida por ti y tu ni siquiera sabes que existen.
- Por favor dame el nombre de uno de “TODAS” las personas que según tu me aman!
- Eeem bueno…
- Lo supuse – dije decepcionada –
En eso el Gonzalo me abrazó y la puerta de la casa se abre. Era Joaquín, venia lleno de moretones y con la camisa rota, aparte de eso venia furioso al verme abrazada con Gonzalo se puso a gritar
- SAL DE MI CASA
Gonzalo se paro y lo miro de pies a cabeza, como mirándolo en menos
- ¿Qué clase de cobarde le pega a una mujer?
No lo dejó responder y le pegó un puñete en la mandíbula, Joaquín perdió el equilibrio y cayó al piso, yo estaba aterrada escuchando, no podía mirar, siguieron peleando un buen rato, luego sentí que me tomaban de la mano, abrí los ojos y era Gonzalo, subimos a su auto y nos fuimos a su casa.
- Gonzalo, ¿donde vamos? – le pregunte mirándolo a la cara –
- A mi casa por supuesto, no puedo dejar que duermas con ese infeliz.
- Una pregunta ¿tienes algo que ver con que Joaquín llegara así a la casa?
Me miro con una sonrisa picara
- Sí – me dijo - , tu querias que me quedara con los brazos cruzados después de lo que te hizo?
En eso llegamos a su casa, vivía en el 10º piso de un edificio, subimos y llegamos a su departamento. Al entrar me dijo ¿Quieres un café? , y se fue a la cocina, nos quedamos conversando hasta como las 00:00 y en eso me dice.
- Consu acuéstate tú en la cama, yo duerme en el sillón
- No, por favor , Gonza es tu casa, duerme tu en TÚ cama
- Jajá jajá! Si tienes razón es mi casa y tú eres mi invitada, por lo mismo acuéstate tú en la cama.
Me llevo a su pieza y me paso su pijama “acuéstate”, me dijo y se fue estaba cambiándome ropa, cuando de repente volvió a entrar “Permisss….” Alcanzo a decir, cuando me di vuelta tenía los ojos tapados.
-¿Te pusiste la polera? – dijo aún con los ojos tapados –
- Si! Ya destápate los ojos – dije riendo –
- Ya listo, perdón consu, esque vengo a buscar algo con que dormir.
Me acosté a dormir, y mi mente estuvo toda la noche en blanco, al otro día me despertó Gonzalo
- Consu! Despierta!
- Aaaah? ¿Qué paso?
- Estabas gritando, ¿Qué te paso?
- Nada Gonzalo seguramente estaba soñando, tranquilízate – le dije –
Hay está la ducha date una ducha yo te espero en el “living” y salio del cuarto, me di un baño, me lave el pelo y me puse ropa, aún tenía el moretón en la cara. Al salir del baño, escuche unos cuantos gritos en el “living”, y me asusté, no quise salir del cuarto, pero no fue necesario, la puerta se abrió y era Joaquín, me aterre, estaba borracho, me moví para ver al Gonzalo y estaba tirado en el piso con el labio sangrando, quise ir a ayudarlo pero el maldito de Joaquín me retuvo, no quise llorar, pero me estaba haciendo daño en el brazo, en eso , me volvió a golpear.
sábado, marzo 28, 2009
Gritos de Dolor (La llegada de mis Amigos)
Me desperté tambaleante, lo primero que hice fue verme la mano… la tenia hinchada, el timbre seguía sonando, así que moje mi cara y fui a abrir, era Pamela mi mejor amiga, de toda la vida. Entró llorando
- Consuelo! No por favor dime que tú no fuiste – grito mientras trataba dejar de llorar –
- Pame! Espera siéntate ¿que te paso?, ¿que quieres que te diga que yo no fui?
- Encontraron al Joaquín muerto en un estacionamiento
Cuando termino de decirlo me puse pálida, un frío viento me atravesó de pies a cabeza.
- Nooo! Amiga por favor di que tu no fuiste – grito tapándose la cara –
- Cálmate! – le respondí -
- Dime por favor!
- Sí! Pame, sí fui yo, no aguante más, empezó a gritarme, me empujo fuera del auto, caí sobre un pedazo de vidrio roto, uno me atravesó la mano, y con otro pedazo de vidrio lo apuñale, luego de eso murió. – le respondí fríamente –
- Amiga todos en un par de horas comenzaran a buscarte, será mejor que huyas!
- ¿Por qué te afecta tanto que Joaquín haya muerto? – Le grite –
- Emmm, consuelo hay algo que no te eh contado – dijo tapándose la cara y sollozando –
- ¿Qué? – dije con asombro –
- ¿Te acuerdas de, emmm ese hijo que tuve?
- Sí, ese ¿el pobrecito que diste en adopción? – dije seriamente –
- Sí, bueno, no era hijo del Rafa – respondió con la cabeza baja –
Me levante casi paralizada y me fui a mi pieza, cerré con llave la puerta y comencé a gritar como loca, bote todo lo que encontré a mi alcance, fotos, lámparas, ropa, etc., me dije a mi misma ¿“Mi mejor amiga y Joaquín juntos”?, al repetir esa frase en mi mente más rabia me daba, más estupida me sentía, más me alegraba de que ya Joaquín estuviera muerto. Ahora recuerdo el porque Joaquín se le paso por la mente el querer adoptar a ese niño. En eso siento que golpean la puerta de la pieza.
- Consu, ábreme por favor, deja explicarte todo lo que pasó entre nosotros.
“Todo lo que paso entre nosotros”, en eso di vuelta al velador de Joaquín, cayeron unos papeles médicos, unas fotos de su familia, y unas cuantas ecografías del bebe de la Pame, en eso volví a oír
- Consu, por favor ábreme!
- No! Pamela, no te voy a dejar pasar.
En eso me tire a la cama y me largue a llorar, sentí que la Pame salía al patio, abría mi ventana y entraba por ella, intento abrazarme, de echo lo hizo, pero la esquive, sentía odio por ella, el mismo odio que sentí por Joaquín la primera vez que me golpeó.
- Consu, deja abrazarte por favor, sé exactamente como te sientes, deja que te explique si algún día me consideraste tu amiga, escúchame.
- Eso es lo que más me duele Pame, de verdad yo te consideraba mi amiga, siempre lo defendiste a él.
- No, Consuelo, por favor escúchame.
Pensé y pensé ¿de verdad quería escuchar sus fantasías con Joaquín, quería saber todo lo que hicieron a mis espaldas, sentí así que le respondí.
- Está bien cuéntamelo todo, no excluyas ningún detalle, cuéntame tal cual sucedió, por favor.
- Empezamos a salir al mes que uds. Llevaban juntos, en realidad nosotros no teníamos nada formal, un día que tu fuiste . . .
- ¿Te pegaba? – le interrumpí cortante –
Bajo la cabeza y comenzó a llorar, eran lagrimas de dolor, de pena. Levante mi cabeza y la abrasé, no fue un abrazo de consuelo, si no más bien un abrazo de “ya deja de llorar”, creo que en ese instante me bajo todo lo fría que no había sido con ella en un tiempo más o menos prolongado. Seco sus lágrimas con la manga de su chaleco y continúo su historia.
- Bueno como te iba diciendo un día que tu fuiste a ver a tus papás, creo que fue para su aniversario, él te fue a ver a tu departamento, yo estaba hay, justo la noche anterior me había quedado a dormir contigo, pero bueno yo andaba con pijama y sonó el timbre, fui a abrir y lo vi., estaba ahí parado con unos jeans levi`s, una polera azul, y una camisa blanca, tenia una rosa azul en su mano derecha, al verlo supe que estaba drogado, tenia sus ojos extremadamente rojos, me pregunto por ti y yo le dije que no estabas que habías ido a ver a tus papás. Entro y cerró la puerta con el pie,
Me tomo de la cintura y luego en brazos, enrolle mis piernas alrededor de su cintura y empezamos a besarnos, me fue sacando la polera poco a poco, fuimos avanzando hasta llegar a tu pieza, en eso me tiro a la cama y se saco su camisa, me puse de rodillas y le fui sacando poco a poco su polera, cayo encima mió y terminamos por acostarnos juntos, debo admitir que tuve mi primera vez con él – bajo la cabeza y recogió una foto de él que estaba tirada en el piso –
La mire con odio y volví a bajar la cabeza, lo único que le dije fue
- ¿Dónde dejaste la rosa?
- Está guardada – me dijo con voz tímida – el mismo día la guarde
Se paro de la cama y fue a buscar su mochila, trajo su diario de vida, se volvió a sentar en la cama y lo abrió en el día 15 de Febrero hay estaba la rosa, intacta, seca pero con ese azul tan vivo, aunque ya hubiesen pasado años desde que la guardo, al mirarla intente llorar, pero ya no me quedaban lágrimas, Pamela la saco y me la entrego, la volví a mirar y la rompí en su cara, la apreté en mi puño y se disolvió. En eso sonó mi celular era Gonzalo, mí mejor amigo, en vez de la Pamela el Gonza no llamo para criticarme si no para decirme
- Te paso a buscar en media hora, vístete lo menos llamativa posible. Te quiero.
- Pero, ¿Por qué, que paso?
- ¿Mataste a Joaquín no? , todo el país comenzara a buscarte en cuestión de segundos, mataste al hijo del empresario más conocido del país.
- Está bien. Te espero.
Colgué el telefono y me levante de la cama, abrí el closet y saque mi pantalón de buzo, una polera verde musgo y las tijeras, entre al baño me cambie ropa y corte mi pelo, tenía el pelo hasta la cintura y lo deje más menos hasta el comienzo de la oreja, me quedo en puntas, al salir del baño ni siquiera la Pamela me reconoció, me puse mis lentes de sol y justo sonó el timbre, era el Gonzalo, entró apurado y me pregunto
- ¿Y tus maletas? el avión sale en media hora.
- Si, claro ya vengo.
Entré a mi pieza saque mi maleta y metí lo primero que encontré, tenia un poco de dinero guardado, desde que me vine a vivir con Joaquín, lo saque, no tuve tiempo de contarlo, lo deje en la maleta y la cerré. En eso entro la Pame, se despidió con un abrazo, un “Perdón por todo” y dejo una carta en mi bolsillo, se fue.
En eso salí del cuarto y el Gonzalo estaba hay sentado en el sillón, le di mi maleta y nos fuimos a su auto. Dejó la maleta en el maletero y se metió al auto, me senté en el lado del copiloto. Nos miramos un momento y arranco su BMW.
- ¿A donde vamos? – pregunte –
- Vamos a Londres – dijo sonriendo –
- ¿Qué? – respondí sorprendida -
- Sí! Te acuerdas que mi padre vivió hay un tiempo, bueno cuando murió, herede esa casa, y ahora nos vamos a Inglaterra, pues no quiero que esté en la cárcel hasta que mueras, tienes recién 22 años como para vivir eso.
- ¿Estás hablando enserio verdad?
- Por supuesto. Consuelo eres mi mejor amiga te conozco desde primero básico, te podría jurar que se que ahora te sientes mal por haber matado a ese imbesil, pero a la vez te sientes libre. No podría dejarte sola en estos momentos, nunca me lo perdonaría, si pudiera te llevaría al fin del mundo con tal de que no te encontraran
En eso llegamos al aeropuerto.
- ¿Y el auto? – pregunte –
- Se lo lleva el Rafa a su casa, después lo viene a buscar.
Bajamos del auto y el Gonza bajos las maletas, las llevo al área de equipaje, y nos subimos al avión, fuimos directo a primera clase nos sentamos y comenzamos a conversar, me pidió que le contara porque había echo lo que hice con Joaquín, porque estaba la Pamela en la casa, etc. Le conté porque había matado a Joaquín, como había sido nuestra pelea, cuando acabe de contarle, él solamente dijo
- Se lo merecía, ojala mataran a todos los imbéciles que golpearan a las mujeres.
Lo dijo tan naturalmente que al terminar la frase me largue a reír. Luego le conté lo de la Pamela, porque estaba llorando en mi casa, le conté lo de su relación con Joaquín a mis espaldas, y lo del hijo que tuvieron juntos. Termine contándole lo de la Pame casi llorando, era un llanto de rabia, de odio hacia quienes me habían engañado todo este tiempo. Luego de eso sonó por alto parlante “Abróchense sus cinturones, vamos a despegar”.
Mire al Gonzalo, él me sonrió, le tome la mano y cerré mis ojos.
- Consuelo! No por favor dime que tú no fuiste – grito mientras trataba dejar de llorar –
- Pame! Espera siéntate ¿que te paso?, ¿que quieres que te diga que yo no fui?
- Encontraron al Joaquín muerto en un estacionamiento
Cuando termino de decirlo me puse pálida, un frío viento me atravesó de pies a cabeza.
- Nooo! Amiga por favor di que tu no fuiste – grito tapándose la cara –
- Cálmate! – le respondí -
- Dime por favor!
- Sí! Pame, sí fui yo, no aguante más, empezó a gritarme, me empujo fuera del auto, caí sobre un pedazo de vidrio roto, uno me atravesó la mano, y con otro pedazo de vidrio lo apuñale, luego de eso murió. – le respondí fríamente –
- Amiga todos en un par de horas comenzaran a buscarte, será mejor que huyas!
- ¿Por qué te afecta tanto que Joaquín haya muerto? – Le grite –
- Emmm, consuelo hay algo que no te eh contado – dijo tapándose la cara y sollozando –
- ¿Qué? – dije con asombro –
- ¿Te acuerdas de, emmm ese hijo que tuve?
- Sí, ese ¿el pobrecito que diste en adopción? – dije seriamente –
- Sí, bueno, no era hijo del Rafa – respondió con la cabeza baja –
Me levante casi paralizada y me fui a mi pieza, cerré con llave la puerta y comencé a gritar como loca, bote todo lo que encontré a mi alcance, fotos, lámparas, ropa, etc., me dije a mi misma ¿“Mi mejor amiga y Joaquín juntos”?, al repetir esa frase en mi mente más rabia me daba, más estupida me sentía, más me alegraba de que ya Joaquín estuviera muerto. Ahora recuerdo el porque Joaquín se le paso por la mente el querer adoptar a ese niño. En eso siento que golpean la puerta de la pieza.
- Consu, ábreme por favor, deja explicarte todo lo que pasó entre nosotros.
“Todo lo que paso entre nosotros”, en eso di vuelta al velador de Joaquín, cayeron unos papeles médicos, unas fotos de su familia, y unas cuantas ecografías del bebe de la Pame, en eso volví a oír
- Consu, por favor ábreme!
- No! Pamela, no te voy a dejar pasar.
En eso me tire a la cama y me largue a llorar, sentí que la Pame salía al patio, abría mi ventana y entraba por ella, intento abrazarme, de echo lo hizo, pero la esquive, sentía odio por ella, el mismo odio que sentí por Joaquín la primera vez que me golpeó.
- Consu, deja abrazarte por favor, sé exactamente como te sientes, deja que te explique si algún día me consideraste tu amiga, escúchame.
- Eso es lo que más me duele Pame, de verdad yo te consideraba mi amiga, siempre lo defendiste a él.
- No, Consuelo, por favor escúchame.
Pensé y pensé ¿de verdad quería escuchar sus fantasías con Joaquín, quería saber todo lo que hicieron a mis espaldas, sentí así que le respondí.
- Está bien cuéntamelo todo, no excluyas ningún detalle, cuéntame tal cual sucedió, por favor.
- Empezamos a salir al mes que uds. Llevaban juntos, en realidad nosotros no teníamos nada formal, un día que tu fuiste . . .
- ¿Te pegaba? – le interrumpí cortante –
Bajo la cabeza y comenzó a llorar, eran lagrimas de dolor, de pena. Levante mi cabeza y la abrasé, no fue un abrazo de consuelo, si no más bien un abrazo de “ya deja de llorar”, creo que en ese instante me bajo todo lo fría que no había sido con ella en un tiempo más o menos prolongado. Seco sus lágrimas con la manga de su chaleco y continúo su historia.
- Bueno como te iba diciendo un día que tu fuiste a ver a tus papás, creo que fue para su aniversario, él te fue a ver a tu departamento, yo estaba hay, justo la noche anterior me había quedado a dormir contigo, pero bueno yo andaba con pijama y sonó el timbre, fui a abrir y lo vi., estaba ahí parado con unos jeans levi`s, una polera azul, y una camisa blanca, tenia una rosa azul en su mano derecha, al verlo supe que estaba drogado, tenia sus ojos extremadamente rojos, me pregunto por ti y yo le dije que no estabas que habías ido a ver a tus papás. Entro y cerró la puerta con el pie,
Me tomo de la cintura y luego en brazos, enrolle mis piernas alrededor de su cintura y empezamos a besarnos, me fue sacando la polera poco a poco, fuimos avanzando hasta llegar a tu pieza, en eso me tiro a la cama y se saco su camisa, me puse de rodillas y le fui sacando poco a poco su polera, cayo encima mió y terminamos por acostarnos juntos, debo admitir que tuve mi primera vez con él – bajo la cabeza y recogió una foto de él que estaba tirada en el piso –
La mire con odio y volví a bajar la cabeza, lo único que le dije fue
- ¿Dónde dejaste la rosa?
- Está guardada – me dijo con voz tímida – el mismo día la guarde
Se paro de la cama y fue a buscar su mochila, trajo su diario de vida, se volvió a sentar en la cama y lo abrió en el día 15 de Febrero hay estaba la rosa, intacta, seca pero con ese azul tan vivo, aunque ya hubiesen pasado años desde que la guardo, al mirarla intente llorar, pero ya no me quedaban lágrimas, Pamela la saco y me la entrego, la volví a mirar y la rompí en su cara, la apreté en mi puño y se disolvió. En eso sonó mi celular era Gonzalo, mí mejor amigo, en vez de la Pamela el Gonza no llamo para criticarme si no para decirme
- Te paso a buscar en media hora, vístete lo menos llamativa posible. Te quiero.
- Pero, ¿Por qué, que paso?
- ¿Mataste a Joaquín no? , todo el país comenzara a buscarte en cuestión de segundos, mataste al hijo del empresario más conocido del país.
- Está bien. Te espero.
Colgué el telefono y me levante de la cama, abrí el closet y saque mi pantalón de buzo, una polera verde musgo y las tijeras, entre al baño me cambie ropa y corte mi pelo, tenía el pelo hasta la cintura y lo deje más menos hasta el comienzo de la oreja, me quedo en puntas, al salir del baño ni siquiera la Pamela me reconoció, me puse mis lentes de sol y justo sonó el timbre, era el Gonzalo, entró apurado y me pregunto
- ¿Y tus maletas? el avión sale en media hora.
- Si, claro ya vengo.
Entré a mi pieza saque mi maleta y metí lo primero que encontré, tenia un poco de dinero guardado, desde que me vine a vivir con Joaquín, lo saque, no tuve tiempo de contarlo, lo deje en la maleta y la cerré. En eso entro la Pame, se despidió con un abrazo, un “Perdón por todo” y dejo una carta en mi bolsillo, se fue.
En eso salí del cuarto y el Gonzalo estaba hay sentado en el sillón, le di mi maleta y nos fuimos a su auto. Dejó la maleta en el maletero y se metió al auto, me senté en el lado del copiloto. Nos miramos un momento y arranco su BMW.
- ¿A donde vamos? – pregunte –
- Vamos a Londres – dijo sonriendo –
- ¿Qué? – respondí sorprendida -
- Sí! Te acuerdas que mi padre vivió hay un tiempo, bueno cuando murió, herede esa casa, y ahora nos vamos a Inglaterra, pues no quiero que esté en la cárcel hasta que mueras, tienes recién 22 años como para vivir eso.
- ¿Estás hablando enserio verdad?
- Por supuesto. Consuelo eres mi mejor amiga te conozco desde primero básico, te podría jurar que se que ahora te sientes mal por haber matado a ese imbesil, pero a la vez te sientes libre. No podría dejarte sola en estos momentos, nunca me lo perdonaría, si pudiera te llevaría al fin del mundo con tal de que no te encontraran
En eso llegamos al aeropuerto.
- ¿Y el auto? – pregunte –
- Se lo lleva el Rafa a su casa, después lo viene a buscar.
Bajamos del auto y el Gonza bajos las maletas, las llevo al área de equipaje, y nos subimos al avión, fuimos directo a primera clase nos sentamos y comenzamos a conversar, me pidió que le contara porque había echo lo que hice con Joaquín, porque estaba la Pamela en la casa, etc. Le conté porque había matado a Joaquín, como había sido nuestra pelea, cuando acabe de contarle, él solamente dijo
- Se lo merecía, ojala mataran a todos los imbéciles que golpearan a las mujeres.
Lo dijo tan naturalmente que al terminar la frase me largue a reír. Luego le conté lo de la Pamela, porque estaba llorando en mi casa, le conté lo de su relación con Joaquín a mis espaldas, y lo del hijo que tuvieron juntos. Termine contándole lo de la Pame casi llorando, era un llanto de rabia, de odio hacia quienes me habían engañado todo este tiempo. Luego de eso sonó por alto parlante “Abróchense sus cinturones, vamos a despegar”.
Mire al Gonzalo, él me sonrió, le tome la mano y cerré mis ojos.
martes, marzo 24, 2009
Gritos de Dolor
Y lo deje morir… en ese momento no me importaron sus gritos de dolor, de rabia, sus mil gritos pidiendo mi ayuda, nada, solo escuche a mi corazón gritando de felicidad, por fin comenzaría mi verdadera vida, por fin comenzaría a vivir. En ese instante todo quedo en silencio, el hombre que nadaba en un charco de sangre a mis pies, dejo de gritar, estaba muerto, pude haber ahorrado la escena de los gritos, bastaba tan solo con matarlo y ya, pero no, preferí que sufriera, preferí por primera vez escucharlo gritar, escuchar mi nombre entre sus labios para pedirme ayuda, pesé mientras miraba mis manos bañadas en sangre,
- No Joaquín, esta vez gane yo.
Y me fui, no me preocupe de borrar mis huellas ni nada, ni siquiera de ocultar el cadáver, lleno de hoyos producto a las puñaladas, 4 creo que le di, no más, quería que sufriera, que quedara vivo, murió producto de la hemorragia. Subí a mi auto y me marche del estacionamiento, dentro del auto siempre llevaba una botella con agua, así que lave mis manos con ella, y al derramar un poco en mi mano derecha me ardió, instantáneamente recordé que al tratar de esquivar a Joaquín caí sobre un vidrio roto y esté me atravesó la mano, creo que aún llevo el vidrio dentro, junto con los recuerdos de la última pelea. Llegué a mi casa tras una media hora dentro del auto, al entrar me fui directo a la ducha, el agua que corría al desagüe era roja, tenia sangre esparcida por todo mi cuerpo, hasta en el pelo, creo que no se noto pues el color que llevaba permanentemente era un rojo fuerte, brillante, el color favorito de Joaquín.
Nunca entendí porque le gustaba tanto el rojo, alo mejor le recordaba el color de la sangre, o quien sabe porque le gustaba tanto, recuerdo que cuando le conté que quería cambiar el color de mi pelo me había exigido ponerlo de ese color, alo mejor sabía lo que le iba a pasar. Lo que es yo detesto con más ansías ese color cada día que pasa, creo que volveré a mi antiguo color, el negro. Mientras me secaba decidí que me iría a dormir un rato para despejar mi mente, entré al cuarto que estaba lleno de fotografías de nosotros, yo siempre salía triste, con cara de pena, no hay algo que odiara más en mi vida que las fotos, en cambio él siempre salía con una sonrisa en el rostro, no hay foto en la que se le vea triste, alo mejor por eso decidió ser fotógrafo, el amaba los flash. Me recosté en la cama y me sumí en un sueño profundo.
Al cerrar los ojos la primera imagen que visualicé fue nuestro primer encuentro, el día en que lo vi por primera vez, el día en que nuestras miradas se cruzaron, fue rápido yo andaba en el supermercado con una amiga -tenía 19 años, ya en ese entonces vivía sola- , nos encontramos en la parte de los lácteos, nuestras miradas se cruzaron durante unos 30 segundos, luego seguimos nuestros caminos. Sus ojos no los olvide hasta las semana siguiente cuando nos volvimos a encontrar, parecía como si me estuviese esperando, como si supiera que me volvería a ver, cuando estuve frente a él me miró fijamente y me dijo:
- Hola!
- Hola! – le respondí
- ¿Como te llamas?
- Consuelo – le dije aún sorprendida por su entusiasmo - ¿y tú?
- Joaquín, que lindo nombre
- Gracias, el tuyo igual es lindo – aún sorprendida por el elogio –
- Me preguntaba si querías ir a cenar esta noche, de verdad me gustaría mucho poder conocerte.
- Me encantaría – le dije entusiasmada –
- ¿De verdad?
- Sí, si claro
- OK, entonces dame tu dirección y te recojo a las 21:30.
Mire la hora antes de darle mi dirección eran las 17:30, me quede pensativa en momento y luego le dije:
- Si claro ¿tienes una hoja?
- Sí, toma anótala
- Toma esta es – le dije después de anotarla – te espero a las 21:30.
- Allí estaré, nos vemos luego.
- Cuídate…
- Tu igual – me dijo con una sonrisa en la cara-
Y se fue, con una sonrisa de oreja a oreja, llegué a mi casa los más rápido que pude, al ver la hora ya eran las 18:10, me di un baño de unos 40 minutos, lave mi pelo y le pude una crema especial, me puse el mismo vestido que use un mes atrás para mi despedida de 4Medio, me pinte lo menos posible, quería verme natural, un poco de rimel y brillo labial, decidí dejar mi pelo aún mojado suelto. Al ver la hora me sorprendí de lo rápido que paso el tiempo, quedaban 5 minutos para el gran momento, quise marcar este día tan especial en el calendario, era un jueves 15 de enero, luego de marcarlo sonó el timbre, abrí rápidamente.
- Wow, te vez hermosa – fue lo primero que dijo
- Jaja, gracias ti igual
Nos estuvimos mirando unos 3 minutos cuando de repente me dice
- bueno, ¿nos vamos?
- Si, si vamos
Y fue cuando me tomo la mano por primera vez. Luego caminamos hasta su auto era un descapotable negro, por lo visto no era lo que aparentaba, llegamos y me abrió amablemente la puerta, le respondí con una sonrisa tímida, subió por el otro costado del auto. El viaje fue silencioso hasta un poco menos de media hora cuando decidió romper el silencio.
- ¿Así que vives sola?
- Si, pero hace poco más de un mes
- ¿Regalo de graduación? – dijo entre risas –
- No, más bien decisión propia, nunca me lleve tan bien con mis padres.
- O sea, ¿tus ahorros de toda tu vida son tu hogar?
- Exacto.
- Que entretenido mis padres esperaron que cumpliera mis 18 años para echarme de casa, me dieron una como regalo de cumpleaños y ahora vivo solo en una casa. – dijo riendo –
- Por cierto me da un poco de vergüenza preguntarte pero
- Dime – contesto rápidamente –
- ¿Cuantos años tienes?
- 24 ¿y tú?
- 19…
- Lo supuse
- ¿Por qué?
- Olvídalo…
Llegamos al restaurante luego de haber terminado nuestra conversación, al entrar me di cuanta que era extremadamente lujosa, quede inmóvil un momento hasta que una camarera se acerco y nos llevo a nuestra mesa, que por cierto estaba súper alejada de las demás, él la había reservado especialmente para esta noche.
- Que se van a servir – dijo la camarera-
- Tráiganos una langosta con vino blanco – respondió él –
Odiaba la langosta, no le encontraba ningún sabor, aparte cuando chica con mis padres siempre salíamos a comer langosta, desde pequeña que no me gustaba.
- Consuelo, consuelo ¿Qué te pasa?
- Eeh, no nada, perdón…
- Si no te gusta la langosta, solo dime para cambiar el plato.
- La verdad es que no - le dije con la cabeza baja –
- OK, entonces ¿que quieres?
Mire la carta y lo que más vendían eran mariscos así que opte por un ensalada.
- Una ensalada, César si es que hay
- Bueno entonces tráiganos dos ensaladas César con vino blanco, ¿tomas vino cierto?
- Sí, si tomo vino
- Tráiganos eso, por favor
- Entonces dos ensaladas César, con vino blanco ¿algo más?
- Por el momento nada
Nos miramos un momento hasta que me dijo
- ¿Puedo hacerte algunas preguntas?
- Bueno le respondí
Al responder nunca imagine que me harían el cuestionario mas largo que me han hecho en mis 19 años de vida.
- ¿Tu nombre completo?
- ¿Tu cumpleaños?
- ¿Qué signo eres?
Fui respondiendo una a una sus preguntas, me tomaba mi tiempo para responderle, no para pensarlas eran preguntas fáciles, si no más bien para mirarlo a los ojos, sus perfectos ojos azules que nunca olvide!.
- Consuelo Nicole Mora.
- El 23 de Julio.
- Leo.
- ¿Cual es tu comida favorita? – siguió preguntando –
- La comida Italiana
- ¿Tu país favorito?
- Francia
- ¿Grupo favorito?
- Me gusta la música en general, no podría nombrarte un solo grupo.
- ¿Tu libro favorito?
- No eh leído lo suficiente como para decirte cual es el mejor de los mejores, pero me gusta la ciencia ficción.
Y así siguió por un largo rato más, terminada la cena, seguimos conversando un tiempo más, a ratos nos paralizábamos con las miradas, quedábamos inmóviles, ni siquiera parpadeábamos, había una conexión entre nosotros hermosa J. En uno de nuestros momentos de paralización, nos interrumpió una camarera, para preguntar si queríamos algo más. Joaquín le respondió con la mirada, y la camarera se marcho, se me salieron unas risitas y Joaquín se largo a reír, llamo a la camarera y le pidió la cuenta. Nos fuimos a su auto y nos quedamos hay.En eso desperté de mi sueño, tocaron el timbre de la casa.
- No Joaquín, esta vez gane yo.
Y me fui, no me preocupe de borrar mis huellas ni nada, ni siquiera de ocultar el cadáver, lleno de hoyos producto a las puñaladas, 4 creo que le di, no más, quería que sufriera, que quedara vivo, murió producto de la hemorragia. Subí a mi auto y me marche del estacionamiento, dentro del auto siempre llevaba una botella con agua, así que lave mis manos con ella, y al derramar un poco en mi mano derecha me ardió, instantáneamente recordé que al tratar de esquivar a Joaquín caí sobre un vidrio roto y esté me atravesó la mano, creo que aún llevo el vidrio dentro, junto con los recuerdos de la última pelea. Llegué a mi casa tras una media hora dentro del auto, al entrar me fui directo a la ducha, el agua que corría al desagüe era roja, tenia sangre esparcida por todo mi cuerpo, hasta en el pelo, creo que no se noto pues el color que llevaba permanentemente era un rojo fuerte, brillante, el color favorito de Joaquín.
Nunca entendí porque le gustaba tanto el rojo, alo mejor le recordaba el color de la sangre, o quien sabe porque le gustaba tanto, recuerdo que cuando le conté que quería cambiar el color de mi pelo me había exigido ponerlo de ese color, alo mejor sabía lo que le iba a pasar. Lo que es yo detesto con más ansías ese color cada día que pasa, creo que volveré a mi antiguo color, el negro. Mientras me secaba decidí que me iría a dormir un rato para despejar mi mente, entré al cuarto que estaba lleno de fotografías de nosotros, yo siempre salía triste, con cara de pena, no hay algo que odiara más en mi vida que las fotos, en cambio él siempre salía con una sonrisa en el rostro, no hay foto en la que se le vea triste, alo mejor por eso decidió ser fotógrafo, el amaba los flash. Me recosté en la cama y me sumí en un sueño profundo.
Al cerrar los ojos la primera imagen que visualicé fue nuestro primer encuentro, el día en que lo vi por primera vez, el día en que nuestras miradas se cruzaron, fue rápido yo andaba en el supermercado con una amiga -tenía 19 años, ya en ese entonces vivía sola- , nos encontramos en la parte de los lácteos, nuestras miradas se cruzaron durante unos 30 segundos, luego seguimos nuestros caminos. Sus ojos no los olvide hasta las semana siguiente cuando nos volvimos a encontrar, parecía como si me estuviese esperando, como si supiera que me volvería a ver, cuando estuve frente a él me miró fijamente y me dijo:
- Hola!
- Hola! – le respondí
- ¿Como te llamas?
- Consuelo – le dije aún sorprendida por su entusiasmo - ¿y tú?
- Joaquín, que lindo nombre
- Gracias, el tuyo igual es lindo – aún sorprendida por el elogio –
- Me preguntaba si querías ir a cenar esta noche, de verdad me gustaría mucho poder conocerte.
- Me encantaría – le dije entusiasmada –
- ¿De verdad?
- Sí, si claro
- OK, entonces dame tu dirección y te recojo a las 21:30.
Mire la hora antes de darle mi dirección eran las 17:30, me quede pensativa en momento y luego le dije:
- Si claro ¿tienes una hoja?
- Sí, toma anótala
- Toma esta es – le dije después de anotarla – te espero a las 21:30.
- Allí estaré, nos vemos luego.
- Cuídate…
- Tu igual – me dijo con una sonrisa en la cara-
Y se fue, con una sonrisa de oreja a oreja, llegué a mi casa los más rápido que pude, al ver la hora ya eran las 18:10, me di un baño de unos 40 minutos, lave mi pelo y le pude una crema especial, me puse el mismo vestido que use un mes atrás para mi despedida de 4Medio, me pinte lo menos posible, quería verme natural, un poco de rimel y brillo labial, decidí dejar mi pelo aún mojado suelto. Al ver la hora me sorprendí de lo rápido que paso el tiempo, quedaban 5 minutos para el gran momento, quise marcar este día tan especial en el calendario, era un jueves 15 de enero, luego de marcarlo sonó el timbre, abrí rápidamente.
- Wow, te vez hermosa – fue lo primero que dijo
- Jaja, gracias ti igual
Nos estuvimos mirando unos 3 minutos cuando de repente me dice
- bueno, ¿nos vamos?
- Si, si vamos
Y fue cuando me tomo la mano por primera vez. Luego caminamos hasta su auto era un descapotable negro, por lo visto no era lo que aparentaba, llegamos y me abrió amablemente la puerta, le respondí con una sonrisa tímida, subió por el otro costado del auto. El viaje fue silencioso hasta un poco menos de media hora cuando decidió romper el silencio.
- ¿Así que vives sola?
- Si, pero hace poco más de un mes
- ¿Regalo de graduación? – dijo entre risas –
- No, más bien decisión propia, nunca me lleve tan bien con mis padres.
- O sea, ¿tus ahorros de toda tu vida son tu hogar?
- Exacto.
- Que entretenido mis padres esperaron que cumpliera mis 18 años para echarme de casa, me dieron una como regalo de cumpleaños y ahora vivo solo en una casa. – dijo riendo –
- Por cierto me da un poco de vergüenza preguntarte pero
- Dime – contesto rápidamente –
- ¿Cuantos años tienes?
- 24 ¿y tú?
- 19…
- Lo supuse
- ¿Por qué?
- Olvídalo…
Llegamos al restaurante luego de haber terminado nuestra conversación, al entrar me di cuanta que era extremadamente lujosa, quede inmóvil un momento hasta que una camarera se acerco y nos llevo a nuestra mesa, que por cierto estaba súper alejada de las demás, él la había reservado especialmente para esta noche.
- Que se van a servir – dijo la camarera-
- Tráiganos una langosta con vino blanco – respondió él –
Odiaba la langosta, no le encontraba ningún sabor, aparte cuando chica con mis padres siempre salíamos a comer langosta, desde pequeña que no me gustaba.
- Consuelo, consuelo ¿Qué te pasa?
- Eeh, no nada, perdón…
- Si no te gusta la langosta, solo dime para cambiar el plato.
- La verdad es que no - le dije con la cabeza baja –
- OK, entonces ¿que quieres?
Mire la carta y lo que más vendían eran mariscos así que opte por un ensalada.
- Una ensalada, César si es que hay
- Bueno entonces tráiganos dos ensaladas César con vino blanco, ¿tomas vino cierto?
- Sí, si tomo vino
- Tráiganos eso, por favor
- Entonces dos ensaladas César, con vino blanco ¿algo más?
- Por el momento nada
Nos miramos un momento hasta que me dijo
- ¿Puedo hacerte algunas preguntas?
- Bueno le respondí
Al responder nunca imagine que me harían el cuestionario mas largo que me han hecho en mis 19 años de vida.
- ¿Tu nombre completo?
- ¿Tu cumpleaños?
- ¿Qué signo eres?
Fui respondiendo una a una sus preguntas, me tomaba mi tiempo para responderle, no para pensarlas eran preguntas fáciles, si no más bien para mirarlo a los ojos, sus perfectos ojos azules que nunca olvide!.
- Consuelo Nicole Mora.
- El 23 de Julio.
- Leo.
- ¿Cual es tu comida favorita? – siguió preguntando –
- La comida Italiana
- ¿Tu país favorito?
- Francia
- ¿Grupo favorito?
- Me gusta la música en general, no podría nombrarte un solo grupo.
- ¿Tu libro favorito?
- No eh leído lo suficiente como para decirte cual es el mejor de los mejores, pero me gusta la ciencia ficción.
Y así siguió por un largo rato más, terminada la cena, seguimos conversando un tiempo más, a ratos nos paralizábamos con las miradas, quedábamos inmóviles, ni siquiera parpadeábamos, había una conexión entre nosotros hermosa J. En uno de nuestros momentos de paralización, nos interrumpió una camarera, para preguntar si queríamos algo más. Joaquín le respondió con la mirada, y la camarera se marcho, se me salieron unas risitas y Joaquín se largo a reír, llamo a la camarera y le pidió la cuenta. Nos fuimos a su auto y nos quedamos hay.En eso desperté de mi sueño, tocaron el timbre de la casa.
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