lunes, marzo 30, 2009

Gritos de Dolor (La llegada a Londres)

el Gonzalo me despertó de mi pesadilla.
- Consuelo estabas llorando – me dijo - ¿Qué estabas soñando?
- Lo mire y le dije, con Joaquín…
Solo me abrazo, luego me dijo – tranquila, ya todo paso - , yo también lo abrasé.
- Gonzalo…?
- ¿Que?
- ¿Qué hora es? – le dije riendo –
- Cariño, lo que menos importa es la hora.
- Gonzalo…?
- ¿Que pasa Consu?
- Tengo miedo… cada vez que cierro mis ojos, veo una u otra escena de mi relación con Joaquín.
- Tranquila, relájate, nada te va a pasar.
- No quiero volver a pensar en él, quiero que se quede en el pasado
- Solo relájate, no pienses en él… piensa en las mil cosas que aremos juntos en Londres.
Se iba a poner sus audífonos, cuando lo quede mirando, observe todos sus movimientos, cada uno de sus cambios en los 15 años que lo conozco, recordé uno a uno los momentos que habíamos pasado juntos, buenos, malos, todas las peleas que tuvimos en plena adolescencia, a pesar de las peleas nunca oí que me dijera “Te Odio”, nunca!, siempre me decía cosas buenas, él deseaba lo mejor para mi , yo lo amaba era como un hermano mayor para mí en eso le hice una pregunta.
- Gonzalo…?
- ¿Que pasa ahora Consu? – dijo riendo -
- ¿Tú me quieres?
- Como me preguntas eso Consu…
- Nunca te lo eh preguntado – le interrumpí -
- No, sí no es eso, lo que pasa esque después de todo lo que ha pasado, es obvia mi respuesta, Claro que te …
- Te Amo – le volví a interrumpir –
En eso me di vuelta, me puse mis audífonos y empecé a leer un libro de ciencia ficción, sentí que Gonzalo no se movía, me voltee y estaba hay, inmóvil, ni siquiera parpadeaba, la saqué la lengua y me largue a reír, me voltee nuevamente, recuerdo que nunca le había dicho Te Amo, siempre era un Te Quiero u otras palabras de cariño, nunca Te Amo, seguí leyendo y en eso escucho un
- ¿Desea servirse algo señorita?
- Perdón, ¿Qué dijo? – respondí –
- ¿Desea servirse algo?
- Sí, por favor, un café bien cargado, si es posible
- ¿Algo para comer?
- ¿Que tienen?
- Pie de Limón,Torta,etc
- Una torta por favor, un café y una torta.
- Enseguida se lo traigo.
Se demoró menos de 5 minutos, y ya estaba de vuelta con mi café y mi torta, está la devoré estaba muerta de hambre, él café lo fui tomando poco a poco. Sentí que alguien me tomaba la mano por detrás, era Gonzalo, cuando me tomaba la mano él , me daba seguridad, con ningún hombre me sentía más segura que con él, me di vuelta para mirar sus hermosos ojos, es eso me iba a decir algo pero lo hice callar, puse mi mano sobre su boca y le di un tierno beso en la mejilla, luego le dije
- Gracias por todo, eres el mejor J.

“LA LLEGADA A LONDRES”

- Pónganse sus cinturones estamos por aterrizar – fue lo primero que escuche, luego de horas de dormir - .
- ¿Gonza, Gonza?, ¿Gonzalo donde estás?
- Consu, aquí estoy.
- Gonza, que tenía el café – le pregunte entre seria y risueña –
- Un tranquilizante – dijo muy naturalmente –
- ¿Cuanto dormí?
- Uuuf! – rió –, lo que me dijes…
- Señoras y Señores hemos llegado a Londres, por favor desciendan de a poco, que tengan una bonita estadía en está Ciudad.
Gonzalo bajo primero, luego baje yo, estaba esperándome con las maletas y un taxi, lo mire y sonreí, comenzaría a vivir nuevamente, seria otra persona, haría todo lo que Joaquín no me dejo hacer, me subí al taxi junto con Gonzalo, este le dio la dirección de la casa y el taxi arranco. No hablamos en todo el camino, hasta que Gonzalo dijo “Pare es aquí” (obviamente en inglés), la casa era hermosa, de 2 pisos, con un jardín enorme, me costaba creer que desde ese día en adelante viviría hay con Gonzalo, bajó las maletas, el taxi se fue y entramos a la casa me mostró toda la “mansión” como prefería llamarla yo, hasta que llegó al cuarto de sus papás, entró mis maletas y dijo - Aquí vas a dormir tú y punto – no me dio tiempo de responderle, él se fue al cuarto de al lado , que en realidad era el suyo.
- ¿Gonza…?
- Dime Consu
- ¿Podemos ir a conocer la Cuidad?
- Claro Osita – respondió –
- Deja cambiarme ropa, tú debieras hacer lo mismo, en la misma habitación hay un baño, por si quieres ducharte.
- Sí, claro, gracias
Me recosté en la cama y trate de borrar todos los recuerdos que tenía de Joaquín, estaba sentándome sen la cama cuando di un grito
–AAAAAH! -, y caí en el piso, el Gonza fue a verme enseguida
- ¿Qué te paso? – dijo exaltado –
- Mi cabeza, me duele, mucho – trate de responderle –
Me tomo en brazos, bajo las escaleras, y me llevo a su auto.
- ¿Donde vamos?
- Al doctor obviamente, sabes que esos dolores son peligrosos
- No, Gonza, no te preocupes de verdad
- ¿C O N S U E L O? vamos y vamos al doctor.
- Mmm, OK
Llegamos en eso de unos 20 minutos, en el trayecto me dieron más de 5 puntadas en la cabeza, llegue mas débil de cómo estaba a la clínica, me atendieron en cuestión, Gonzalo le explico todo al Doctor, él conecto unos cable a mi cabeza, observó una pantalla que había cerca y de hay no recuerdo más.
Desperté en una sala completamente vacía, había blanco por todas partes, lo primero que pensé fue ¿”Estoy Muerta”?
- No! – me dijo una voz muy familiar, te desmayaste.
- ¿Gonzalo?
- Si!
- ¿Que hora es?
- Las 20:30 ¿por?
- ¿Aún podemos ir a conocer la Ciudad?
- Linda, me temo que no, mañana te dan de alta
- Qué lástima – le dije con voz apagada –
Tome su mano y me volví a dormir. Al otro día desperté mareada, pero al menos esos dolores de cabeza ya no estaban, lo primero que mire fue si Gonzalo aún estaba conmigo, y era así aún tenia mi débil mano con la suya.

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