Me desperté tambaleante, lo primero que hice fue verme la mano… la tenia hinchada, el timbre seguía sonando, así que moje mi cara y fui a abrir, era Pamela mi mejor amiga, de toda la vida. Entró llorando
- Consuelo! No por favor dime que tú no fuiste – grito mientras trataba dejar de llorar –
- Pame! Espera siéntate ¿que te paso?, ¿que quieres que te diga que yo no fui?
- Encontraron al Joaquín muerto en un estacionamiento
Cuando termino de decirlo me puse pálida, un frío viento me atravesó de pies a cabeza.
- Nooo! Amiga por favor di que tu no fuiste – grito tapándose la cara –
- Cálmate! – le respondí -
- Dime por favor!
- Sí! Pame, sí fui yo, no aguante más, empezó a gritarme, me empujo fuera del auto, caí sobre un pedazo de vidrio roto, uno me atravesó la mano, y con otro pedazo de vidrio lo apuñale, luego de eso murió. – le respondí fríamente –
- Amiga todos en un par de horas comenzaran a buscarte, será mejor que huyas!
- ¿Por qué te afecta tanto que Joaquín haya muerto? – Le grite –
- Emmm, consuelo hay algo que no te eh contado – dijo tapándose la cara y sollozando –
- ¿Qué? – dije con asombro –
- ¿Te acuerdas de, emmm ese hijo que tuve?
- Sí, ese ¿el pobrecito que diste en adopción? – dije seriamente –
- Sí, bueno, no era hijo del Rafa – respondió con la cabeza baja –
Me levante casi paralizada y me fui a mi pieza, cerré con llave la puerta y comencé a gritar como loca, bote todo lo que encontré a mi alcance, fotos, lámparas, ropa, etc., me dije a mi misma ¿“Mi mejor amiga y Joaquín juntos”?, al repetir esa frase en mi mente más rabia me daba, más estupida me sentía, más me alegraba de que ya Joaquín estuviera muerto. Ahora recuerdo el porque Joaquín se le paso por la mente el querer adoptar a ese niño. En eso siento que golpean la puerta de la pieza.
- Consu, ábreme por favor, deja explicarte todo lo que pasó entre nosotros.
“Todo lo que paso entre nosotros”, en eso di vuelta al velador de Joaquín, cayeron unos papeles médicos, unas fotos de su familia, y unas cuantas ecografías del bebe de la Pame, en eso volví a oír
- Consu, por favor ábreme!
- No! Pamela, no te voy a dejar pasar.
En eso me tire a la cama y me largue a llorar, sentí que la Pame salía al patio, abría mi ventana y entraba por ella, intento abrazarme, de echo lo hizo, pero la esquive, sentía odio por ella, el mismo odio que sentí por Joaquín la primera vez que me golpeó.
- Consu, deja abrazarte por favor, sé exactamente como te sientes, deja que te explique si algún día me consideraste tu amiga, escúchame.
- Eso es lo que más me duele Pame, de verdad yo te consideraba mi amiga, siempre lo defendiste a él.
- No, Consuelo, por favor escúchame.
Pensé y pensé ¿de verdad quería escuchar sus fantasías con Joaquín, quería saber todo lo que hicieron a mis espaldas, sentí así que le respondí.
- Está bien cuéntamelo todo, no excluyas ningún detalle, cuéntame tal cual sucedió, por favor.
- Empezamos a salir al mes que uds. Llevaban juntos, en realidad nosotros no teníamos nada formal, un día que tu fuiste . . .
- ¿Te pegaba? – le interrumpí cortante –
Bajo la cabeza y comenzó a llorar, eran lagrimas de dolor, de pena. Levante mi cabeza y la abrasé, no fue un abrazo de consuelo, si no más bien un abrazo de “ya deja de llorar”, creo que en ese instante me bajo todo lo fría que no había sido con ella en un tiempo más o menos prolongado. Seco sus lágrimas con la manga de su chaleco y continúo su historia.
- Bueno como te iba diciendo un día que tu fuiste a ver a tus papás, creo que fue para su aniversario, él te fue a ver a tu departamento, yo estaba hay, justo la noche anterior me había quedado a dormir contigo, pero bueno yo andaba con pijama y sonó el timbre, fui a abrir y lo vi., estaba ahí parado con unos jeans levi`s, una polera azul, y una camisa blanca, tenia una rosa azul en su mano derecha, al verlo supe que estaba drogado, tenia sus ojos extremadamente rojos, me pregunto por ti y yo le dije que no estabas que habías ido a ver a tus papás. Entro y cerró la puerta con el pie,
Me tomo de la cintura y luego en brazos, enrolle mis piernas alrededor de su cintura y empezamos a besarnos, me fue sacando la polera poco a poco, fuimos avanzando hasta llegar a tu pieza, en eso me tiro a la cama y se saco su camisa, me puse de rodillas y le fui sacando poco a poco su polera, cayo encima mió y terminamos por acostarnos juntos, debo admitir que tuve mi primera vez con él – bajo la cabeza y recogió una foto de él que estaba tirada en el piso –
La mire con odio y volví a bajar la cabeza, lo único que le dije fue
- ¿Dónde dejaste la rosa?
- Está guardada – me dijo con voz tímida – el mismo día la guarde
Se paro de la cama y fue a buscar su mochila, trajo su diario de vida, se volvió a sentar en la cama y lo abrió en el día 15 de Febrero hay estaba la rosa, intacta, seca pero con ese azul tan vivo, aunque ya hubiesen pasado años desde que la guardo, al mirarla intente llorar, pero ya no me quedaban lágrimas, Pamela la saco y me la entrego, la volví a mirar y la rompí en su cara, la apreté en mi puño y se disolvió. En eso sonó mi celular era Gonzalo, mí mejor amigo, en vez de la Pamela el Gonza no llamo para criticarme si no para decirme
- Te paso a buscar en media hora, vístete lo menos llamativa posible. Te quiero.
- Pero, ¿Por qué, que paso?
- ¿Mataste a Joaquín no? , todo el país comenzara a buscarte en cuestión de segundos, mataste al hijo del empresario más conocido del país.
- Está bien. Te espero.
Colgué el telefono y me levante de la cama, abrí el closet y saque mi pantalón de buzo, una polera verde musgo y las tijeras, entre al baño me cambie ropa y corte mi pelo, tenía el pelo hasta la cintura y lo deje más menos hasta el comienzo de la oreja, me quedo en puntas, al salir del baño ni siquiera la Pamela me reconoció, me puse mis lentes de sol y justo sonó el timbre, era el Gonzalo, entró apurado y me pregunto
- ¿Y tus maletas? el avión sale en media hora.
- Si, claro ya vengo.
Entré a mi pieza saque mi maleta y metí lo primero que encontré, tenia un poco de dinero guardado, desde que me vine a vivir con Joaquín, lo saque, no tuve tiempo de contarlo, lo deje en la maleta y la cerré. En eso entro la Pame, se despidió con un abrazo, un “Perdón por todo” y dejo una carta en mi bolsillo, se fue.
En eso salí del cuarto y el Gonzalo estaba hay sentado en el sillón, le di mi maleta y nos fuimos a su auto. Dejó la maleta en el maletero y se metió al auto, me senté en el lado del copiloto. Nos miramos un momento y arranco su BMW.
- ¿A donde vamos? – pregunte –
- Vamos a Londres – dijo sonriendo –
- ¿Qué? – respondí sorprendida -
- Sí! Te acuerdas que mi padre vivió hay un tiempo, bueno cuando murió, herede esa casa, y ahora nos vamos a Inglaterra, pues no quiero que esté en la cárcel hasta que mueras, tienes recién 22 años como para vivir eso.
- ¿Estás hablando enserio verdad?
- Por supuesto. Consuelo eres mi mejor amiga te conozco desde primero básico, te podría jurar que se que ahora te sientes mal por haber matado a ese imbesil, pero a la vez te sientes libre. No podría dejarte sola en estos momentos, nunca me lo perdonaría, si pudiera te llevaría al fin del mundo con tal de que no te encontraran
En eso llegamos al aeropuerto.
- ¿Y el auto? – pregunte –
- Se lo lleva el Rafa a su casa, después lo viene a buscar.
Bajamos del auto y el Gonza bajos las maletas, las llevo al área de equipaje, y nos subimos al avión, fuimos directo a primera clase nos sentamos y comenzamos a conversar, me pidió que le contara porque había echo lo que hice con Joaquín, porque estaba la Pamela en la casa, etc. Le conté porque había matado a Joaquín, como había sido nuestra pelea, cuando acabe de contarle, él solamente dijo
- Se lo merecía, ojala mataran a todos los imbéciles que golpearan a las mujeres.
Lo dijo tan naturalmente que al terminar la frase me largue a reír. Luego le conté lo de la Pamela, porque estaba llorando en mi casa, le conté lo de su relación con Joaquín a mis espaldas, y lo del hijo que tuvieron juntos. Termine contándole lo de la Pame casi llorando, era un llanto de rabia, de odio hacia quienes me habían engañado todo este tiempo. Luego de eso sonó por alto parlante “Abróchense sus cinturones, vamos a despegar”.
Mire al Gonzalo, él me sonrió, le tome la mano y cerré mis ojos.
sábado, marzo 28, 2009
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